Cuando se nos paso por nuestras cabezas un viaje a Islandia, en principio nos pararon varias cosas antes de darle al click para comprar los vuelos. ¿haría demasiado frío para la niña?, ¿sería todo demasiado caro?, ¿sería tipo roadtrip y nuestra enana se quejaría demasiado?...pues esta última pregunta la tuvimos muy presente cuando decidimos visitar Islandia y desde luego teníamos claro que en la ruta que hiciéramos no nos íbamos a agobiar por verlo todo.
Este mismo año en verano ya hicimos un roadtrip de 3 semanas y media por Bulgaria y Rumanía, países preciosos pero que las jornadas en coche a veces son un infierno ya que como pudimos comprobar y sobre todo en Rumanía que es a la que más tiempo dedicamos, 100 km se hacían en 2 horas...y a veces más. Las carreteras en general son atravesadas por pueblos cada 5-10 km y eso hace que un recorrido se eternice. Y si eterniza a los padres, imagínense a una niña de 4 años. Sabemos que dentro de lo que cabe muchos días los disfrutó, con sus dinosaurios, parques, castillo de los abuelos de"Vampirina", minas de sal, recorrido por las ciudades, unos días de relax en el mar negro, las tumbas tracias que le llamaron mucho su atención... pero otros sabemos que se aburrió bastante más de lo que nos hubiera gustado, ya que incluso nos preguntaba por la vuelta a casa y eso jamás lo ha dicho en un viaje. La verdad que el viaje sobre todo en la parte de Rumanía cambiaría algunas cosillas aunque me dejara otras cosas sin ver, pero ahora estamos en Islandia que me voy del hilo. Rumanía y Bulgaria tengo pendiente de hacer diarios, todo anotado, falta darle forma. Ahora que empiezo a tener algo más de tiempo a ver si me pongo al día con ello.
Por ello sabíamos que en Islandia lo haríamos tipo roadtrip, pero mucho más calmado para disfrutar también de piscinas, termas, juegos, parar el tiempo que ella quisiera sin estar metiendo siempre prisas, en general no hacer demasiados kilómetros y parar mucho visitando las diferentes joyas que tiene este país sin agobios de "queremos llegar hasta tal sitio". Sabíamos que teníamos un par de días con algo más de kilómetros, sobre todo uno de lo últimos que bajábamos hacia la península de Julio Verne (así llamo yo a la península de Snafesnells, por omitir tanto vocablo raro).
Con esta explicación del porque lo hicimos más pausado, aquí les presento nuestro itinerario inicial que habíamos planeado (no significa que lo hayamos hecho todo). Sabíamos que podía haber días que se estropearan por las condiciones del tiempo y con ello a penas ver nada, pero teníamos claro que si pasaba eso...a otro lado y sin problema. Eso si, admito que rezaba para que al menos en la zona sur el tiempo nos diera tregua ya que supuestamente es donde están los mejores sitios a visitar. Aunque ahora que he vuelto, puedo decir que todo es increíble, o por lo menos a nosotros nos ha dejado cada cascada, cada paisaje, cada experiencia con la boca abierta y con un cúmulo de satisfacción y de sentirnos agradecidos por todo lo que estábamos viendo y disfrutándolo de todo a tope, parando sin prisa donde nos llamase la atención sea lo que fuera, sin pensar si nos daría tiempo a ver el siguiente punto o no. Lo que diera tiempo y a ritmo tranquilo.
También hay que tener en cuenta las horas de luz, ya que cuándo llegamos amanecía alrededor de las 07:30 y atardecía sobre las 19 más o menos, pero ya cuando nos fuimos amanecía a las 08:30 y atardecía sobre las 17:30.
También decir que aunque puede parecer muchos nombres en un día, hay que tener en cuenta que muchas veces es sin desviarte siendo el nombre de una montaña, un campo de lava, una cascada que atraviesa la carretera...