“UN VIAJE ES COMO UN LIBRO, SE COMIENZA CON INQUIETUD Y SE TERMINA CON MELANCOLÍA”           "VIAJAR NO ES LLEGAR A UN LUGAR, ES ABRIR UN CAMINO"           "NO VIAJES PARA ESCAPAR DE LA VIDA. VIAJA PARA QUE LA VIDA NO SE TE ESCAPE"           “COMO TODOS LOS GRANDES VIAJEROS, HE VISTO MÁS DE LO QUE PUEDO RECORDAR, Y RECUERDO MÁS QUE LO QUE HE VISTO”


12 noviembre 2011

EMPEZANDO DE NUEVO EN LA ESPIRITUAL VARANASI

MIÉRCOLES 23 NOVIEMBRE DEL 2011

Nuevo día, nuevas caras, porque después lo de ayer había que cambiar el chip.

Nos despertamos temprano para ir a coger el avión a Benares, (ya lo habíamos comprado la noche anterior) y a pesar de que salía a las 10:30, después de lo de ayer no queríamos arriesgarnos.

Fuimos con Jet airways, por ser de las más baratas y más o menos no salía muy tarde. Así que llegamos al aeropuerto, entramos en la terminal después de que el policía de la puerta se pegara viendo nuestros pasaportes y el billete unos 10 minutos (viva su paciencia), facturamos y a pasar el control con cacheo incluido (es alucinante, cachean a todo el mundo). 
Por cierto en el control de equipaje de cabina, una vez que pasas asegúrense que os sellen todo el equipaje de mano que lleveís (el papelito te lo dan en facturación) porque luego te lo miran cada dos por tres, y si no esta sellado supongo que no entras. Todo esto es la tónica general en los aeropuerto de India.

La compañía genial, incluso te dan un aperitivo y bebidas. Tras 1 hora y algo, por fin llegamos a Varanasi.



Nuestra llegada al aeropuerto

VARANASI: Varanasi o Benares Los ríos Varuna y Asi dan el nombre a esta ciudad sagrada. Se cree que es una de las ciudades vivas más antigua del planeta (3000 años de antigüedad). Mark Twain dijo: «... es más antigua que la propia historia, más antigua que la tradición, más antigua que las leyendas, y tiene un aspecto dos veces más antiguo que todas ellas juntas.»
Varanasi o Benarés descansa sobre la ribera del Ganges y es uno de los principales centros de peregrinación de hinduistas. Según la tradición hindú, la ciudad fue construida por el mismo dios Shiva. También hay otras leyenda como la de que la ciudad es el descanso eterno de una de las cabezas de Brahmá y también ha sido el lugar donde una de las manos de Sati, esposa de Shiva cayó en esta ciudad cuando ella se suicidó prendiéndose fuego.” 


Antes de salir de la terminal fuimos a comprar un refresco y me dice el tío que son 100rp.¿COOOOOOMOOOOOO? Le digo que lo deje y me voy al otro estanco de al lado y me lo vende por 50rp.AAAAHHHHHH esto es otra cosa. Ya habíamos comprado en el aeropuerto de Delhi y esto ya era la media. Así que, a los que vayan mirando un poco el gasto, ténganlo en cuenta.

Salimos de la terminal y… UUUUUUUFFFFFFFFFFF, cuanta gente. Había un montón de hombres con cartelitos  , sin ellos, muchos intentando para que te fueras con ellos; era un caos. 


Ésta era la salida, pero... ¡¡¡bien de gente que había!!!


Nosotros primero empezamos a preguntar precio y nos decían 500rp. NO, NO, NO. (No hay transporte público, así que supongo que por eso se aprovechan un poco). Seguimos paseando tan tranquilos hacía la zona de aparcamientos (justo en frente, no tiene perdida ya que se ve) para ver si encontrábamos algo más barato y algunos de ellos empezaron a seguirnos e iban bajando el precio. En el aparcamiento había más gente que también se ofrecía, y tras un tira y afloja con varios de ellos a la vez, pactamos que nos llevaran lo más cercano a la zona de Meer Ghat por 300rp.

Por el camino, aparte de flipar por la forma de conducir que tienen y taparme de vez en cuando los ojos porque pensábamos que nos la pegábamos , íbamos viendo vacas, motos con un montón de gente encima, un montón de tiendas a los lados de la carretera, gente por todos lados, cuidado que atropellas a uno, que ahora se mete un camión, un coche en dirección contraria, la vaca que cruza… En definitiva una locura total. Y a todo esto hay que sumar que las carreteras parecen que no la han asfaltado desde que la hicieron jeje.

 

Algunas cosas que se ven por el camino

De repente empezamos a ver muchísima más gente, tiendas, coches… por lo que supusimos que ya estábamos en la ciudad. Entonces el conductor saluda a un conductor de rickshaw, se para y se baja a hablar con él. A los 5 minutos viene y nos dice que ya no puede seguir más porque no dejan pasar los coches y que por 100rp nos lleva el de rickshaw. Yo me quedo con la mosca ya que veo que los coches siguen circulando; así que saco el GPS que teníamos y…. evidentemente si que podía, ya que estábamos super lejos de los Ghats. Yo ya sabía que no te pueden dejar muy cerca, pero la distancia a la que estábamos era una pasada. Así que sin cortarme le enseñe el GPS y le digo que siga un poco más; me dice que el coche no puede entrar y le digo que yo sigo viendo coches que van hacia abajo. No me dice nada más y para el motor, supongo que esperando a que nos bajáramos. Nosotros con firmeza, nos quedamos tranquilamente dentro del coche y con actitud de “NO NOS VAMOS A BAJAR” Al final a los 5 minutos arranca, se despide del amigo y continúa. Estuvo conduciendo como unos 10 minutos más mientras yo iba mirando el GPS, y ahora siiiiiiiii que estábamos más cerca. 

Nos bajamos en una de las calles principales que te adentraba en el laberíntico barrio del Chowk. Nosotros medio perdidos y buscando alojamiento, queríamos ir primero a ver el Scindhia Guest House cerca del Manikarnika ghat (crematorio principal), pero… ¿por dónde? 
Estábamos cerca pero ni idea

Empezamos a preguntar a un grupo de gente que estaba con un policía y ni ellos mismos se aclaraban “que si mejor por aquí, que no que es más largo mejor por otro lado, que por allá es más fácil llegar” Al final un chiquillo de unos 12 años nos dijo que le acompañáramos, y cargados con las mochilas allí vamos: que si nos metemos por aquí, luego esquivo vaca, pasa un gentío de gente portando un cadáver, un perro que nos sigue, cuidado con la cagarruta de vaca… y todo esto a toda prisa porque el chiquillo parecía un cohete y nosotros con la lengua fuera, el peso de las mochilas y alucinando con todo lo que íbamos viendo y sin casi asimilarlo.
Por fin tras unos 5-10 minutos intensos empezamos a ver pilas de madera apiladas y un montón de hogueras, con lo que ya estábamos cerca. Nos señala la guesthouse y le damos 10 rp. El chiquillo nos dice que no, que le demos 2 euros (en perfecto español), nanai ó eso ó nada. Si diéramos 2 euros a todos los que nos lo pidieron en India, necesitaría el sueldo de un año para pagarlo. Mr. Green 

En la guesthouse solo le quedaba la habitación más cara de 2400rp, ó la más barata de 400rp. Así que, como estábamos cansados (2 noches durmiendo poco empezaban a notarse) y no teníamos ganas de buscar en otro lado, pues nos quedamos con la de 400rp. Decir que supongo que saben que tienen fama, por lo que no dan pie al regateo, los precios son los de su página web y punto. Lo bueno es que si reservas 2 noches desde su Web te van a coger gratuitamente a la estación de tren (no fue nuestro caso)
La habitación era un cuarto pequeñísimo pero limpio, justo para la cama y dejar las maletas a un lado jeje. Tenía ventanas con vistas al ghat, pero el baño compartido. Por cierto nos dijeron que hay que cerrar siempre la ventana porque los monos que dominan todas las azoteas son un poco ladronzuelos.
¡¡¡VENTANA ABIERTA!!!

Tras esto queríamos almorzar algo, pero para
decepción nuestra nos dijo que solo era para desayuno y nos mando a otro restaurante (al parecer antes si que se podía según dicen algunos foreros).
Decidimos aguantar un poco con unas provisiones que teníamos (viva el jamón serrano Riendo Riendo ) y a explorar la ciudad. 

Bajamos un poco hacia el ghat de las cremaciones y antes de llegar nos metimos por una callejuela, y sin rumbo fijo estuvimos de un lado a otro por este embrollo de callejones de lo más variopinto.


 
Madera apilada cerca de nuestra guesthouse. En la 2º foto pueden ver el maravilloso cableado eléctrico en mitad de la calle.

Había callejones casi desérticos, otros en donde se vendían un montón de cosas y le daba más color al lugar, calles con pequeños templos, calles en las que simplemente vivía gente… A lo largo del paseo de vez en cuando te paraban para intentar hacerte de guía o venderte algo o que fueras a su tienda… pero realmente no me parecieron tan pesados como me lo imaginaba, con un par de veces “no gracias” solía valer (hemos tenido mucha más presión en Delhi, por lo que esto nos pareció relativamente tranquilo)

PASEO POR LOS CALLEJONES



 


Como ven hay una mezcla de todo: animales, colorido, suciedad...

Íbamos viendo vacas, toros, cabras que a veces no te dejaban ni pasar de lo estrecha que eran algunos callejones. 


La vaquita tan tranquila, y ni si te ocurra molestarla jeje

A veces, de repente todo el mundo se apartaba para dejar pasar al cortejo fúnebre recitando una especie de cántico y llevando al cuerpo. (Que sensación más extraña).
Es extraño pero a pesar que el denominador común de estas calles son la suciedad, enormes mierdas de animales por todos lados con sus moscas acompañándola, sitios donde los olores se hacen casi irrespirables, animales purulando a sus anchas, caos de autorickshows, muchos mendigos… no se porque pero me encanto. Es como si el tiempo se hubiera parado hace unos cuantos siglos, da la sensación de que siempre ha sido igual. A pesar de lo caótico que era, también transmitía como una especie de paz y buen rollo (por lo menos esa es la sensación que tuve); además la gente me pareció de los más amables de la India, a pesar de esa mirada penetrante que tienen muchos, tenían algo que no se que, te transmitía buen rollo. Por todos lados te iban saludando, no solo en comercios, sino las personas que estaban en la puerta de sus casas. En definitiva fue un laaaargo y maravilloso paseo.
Tras estar dando muchas vuelta por los callejones, decidimos volver y bajar para ver el ambiente de los Ghats. La zona de los Ghats se puede decir que es como una especie de paseo marítimo, en el que a lo largo de todo el paseo hay escaleras que conducen a la orilla del río. Por lo que he leído dicen que en total hay unos 100 ghats.
Acabamos bajando por el Meer Ghat y… GGGGUUUUUAAAAAUUUUU, pedazo vistas hay. Desde lo alto de la escalinata contemplamos la panorámica del Ganges con todos los Ghats.

PANORÁMICA DEL GANGES



 
En la foto superior se puede divisar la otra orilla sin ghats; en las fotos de abajo hay una panorámica del ganges con sus barcas y escaleras y en la otra foto son las escaleras del Meer ghat.

Un montón de pequeñas barcas tanto navegando como en las orillas, e incluso se divisaba la otra orilla del Ganges que parecía una playa sin escaleras como en esta zona.


Gente bañándose en la otra orilla del ganges

Una cosa que vimos que nos pareció curioso fue unas mujeres trabajando… UUUMMMM…digamos que... creo que eran con las boñigas de vaca, les daba forma y las ponía a secar (supongo que para abono, ó según un documental que vi, también podría ser para ayudar a la combustión para quemar los cuerpos)

 
Las mujeres trabajando lo que creo que es mierda de vaca. Curioso

Seguimos y nos fuimos hacía el siguiente Ghats, parándonos cada dos por tres para observar lo que había por la zona: muchísimos vendedores, sadhus u hombres santos, gente lavando ropa, los animales a sus anchas, gente arreglando los barcos, gente vendiendo una especie de florecillas como ofrenda… 

 
La gente trabajando en sus faenas diarias

 
Mendigos y sadhus

Y de tantas cosas lo que más me gustaba era observar a los niños como se divertían, estaban como locos zambulléndose en el río ó tirándose por una especie de rampa a modo de tobogán.

 
Niños pasándolo de lo lindo

Eso sí por todo el camino la gente te iba pidiendo foto, foto y foto, eso que no falte jeje.

Tras un rato (pues nos íbamos parando cada dos por tres) llegamos al Man Mandir Ghat. Este ghat fue construido sobre el 1600 por el Maharajá Man Singh Rajput de Jaipur en donde también construyó su palacio, con un balcón bastante llamativo. También hay un observatorio que lo hizo Raja Jai Singh (el mismo que hizo el jantar mantar de Jaipur entre otros…). La dinámica de esta Ghats era la misma que la de la anterior, aunque quizás con más presión de vendedores de todo tipo.

 
Panorámica del man mandir ghat. Balcón curioso

Desde aquí ya veíamos mejor el ghat desde donde se celebra la ceremonia de Aarti, Dasaswamedh, ya que llamaba la atención lleno de banderas y unas especies de sombrillas. 


Vistas del Dasaswamedth ghat, con sus banderas y sus sombrillas

Tras estar otro ratillo aquí sentados en las escaleras observándolo todo, nos fuimos al ghat principal, el Dasaswamedh, “su nombre hace referencia al sacrificio (medh) que Brahma hizo de 10 (das) caballos (aswa) en este lugar “GGGGUUUUUAAAAAUUUUU, menuda vida había aquí. Había muchísima gente, tanto indios como extranjeros, gente meditando, haciendo yoga…También había muchísimos vendedores que vendían de todo, desde postales hasta flores para las ofrendas. 

Ambiente en el ghat.




 
En la 1º foto es una de los muchos tipos de flores para las ofrendas. En la 2ª foto se ve un sadhu


Diferentes vendedores de ofrendas, en este caso collares de flores


Había gente haciendo masajes, que por cierto, tienen una táctica muy peculiar, para ofrecerse al turista lo que hacen es darte la mano, y cuando se la das, te da la mano y con la otra ya te esta agarrando el hombro para hacerte un masaje. Esto con Dani lo intentaron una docena de veces lo que él nanai, decía que no se fiaba Ojos que se mueven . La verdad que daban ganas de que te dieran uno, pero eso a las mujeres nunca se lo ofrecen. Es divertido, allí mismo en medio de todo se veían a un montón de turistas con la cara de felicidad dándose el masajito.
Otra cosa curiosa eran los barberos, en donde allí mismo cortaban el pelo afeitaban o arreglaban las barbas y bigotes de la gente. 


Barbero en plena acción

La verdad que aquello parecía un circo. Todo esto por supuesto con unas cuantas vacas cerca (que raro)



AAAAYYYY AAAYYYYY QUE ME PILLA EL TORO

Vimos también como se estaba preparando todo para la ceremonia, en donde había 5 tarimas justo al borde del río con un montón de utensilios que usarían después en la ceremonia.

 
En la 1ª foto se ven las tarimas al borde del ganges. En la 2ª foto se ve algunos utensilios que después usaran para la ceremonia del Aarti

Tras otro ratito por aquí y en vista de que todavía quedaba un buen rato para que empezara la ceremonia decidimos seguir por los siguientes Ghats, dando un paseo tranquilo y disfrutando del ambiente.

Por cierto si queréis alquilar una barca para dar una vuelta por el Ganges, no os preocupéis porque a cada paso siempre hay algún barquero que se ofrece, rondando la media de 200 rp (los dos). Aunque nosotros decidimos ver la ceremonia directamente desde el ghat.

Luego volvimos otra vez hasta el Dasaswamedh ghat para coger un sitio decente para ver la ceremonia.

Al llegar, había incluso más ambiente que antes. 
Nosotros nos sentamos en uno de los primeros escalones pensando que no nos podíamos poner más adelante que esto. Aunque nos equivocamos porque cuando empezó a llenarse, la gente se sentaba por todos lados y podías estar prácticamente en cualquier sitio. De hecho creo que uno de los sitios buenos sería la pequeña especie de explanada que hay después de los escalones.

Allí sentados empezaron el constante ajetreo de vendedores, que si postales, collares de flores, pendientes, polvos para la cara…

 
Diferentes vendedores de la zona con vestimentas algo peculiares

No pensábamos comprar nada, pero había una niña tan simpática, parloteando medio español, italiano, ingles e indio que al final le acabamos comprando un conjunto de postales y una cajita llena de polvos de pinturas con sellos por 150 rp, no sin antes llenarme los brazos de los sellos con esos polvos jeje. Acabe por lo menos con 8 ó 9 sellos por todos los brazos.

También en la espera vino otro niño que hablaba perfectísimo español para ver si luego le acompañábamos a la tienda de su padre, pero nosotros le decíamos “quizás mañana que hoy estamos algo cansadillos” Entonces nos empieza a decir que a que hora y bla, bla, bla. Vamos hay que tener cuidado con lo que les dicen porque luego te lían y no sabes ni como salir. Recuerdo que vino dos veces más, una diciendo “mañana, mañana tú venir conmigo” y la otra diciendo que tenía un euro y que si le dábamos 100rp por ese euro. La verdad que desde pequeñitos son autentico busca vidas. Aunque por un lado es lógico, ya que hay que sobrevivir y allí es una manera de hacerlo.

Pasaba el tiempo y aquello no empezaba, pero empezaba a verse un ajetreo impresionante, lleno de turistas, pero sobre todo de Indios. Estaba todo masificado. 

En la espera empezamos a oír por detrás gritos y risas, miramos y EEEEEHHHHHHHHHH,¿pero qué es esto?...
UN TORO ENORMEEEEE 



El torito inquieto

Él allí estaba tan tranquilo en el espacio que había entre nuestra hilera de escalones y la de arriba. JAJAJA menuda nos la hizo pasar el toro tanto a nosotros como a todos los que estaban por allí sentados, que si se acercaba a uno, que si a otro, ahora quieto, ahora baja por donde estábamos nosotros, toda nuestra fila de pie porque nos quita el sitio, que si vuelve a subir un poco; y de repente sale corriendo a toda leche golpeando incluso a unos turistas que estaban sentados arriba. La verdad que fue alucinante, estábamos al lado de unos franceses y tanto ellos como nosotros decíamos: INCREIBLE.

Tras esto, comienza varias personas a ir de uno en uno para venderle ofrendas, inciensos y poner el bindi ó tilak entre las cejas.

 
En la 1ª foto esta un niño repartiendo ofrendas y poniendo el tilak. En la 2ª foto ya estoy preparada para la ceremonia jeje




Todo el mundo esperando para que empezara

Y por fin…. comenzó la ceremonia del Aarti.
“Aarti es un ritual hindú que dicen que tiene su origen en la religión vedica; en la ceremonia del Ganges, el fuego y el agua (el río) son los protagonistas, y consiste en ofrecer flores y luz al Río. Durante el ritual están presentes los 5 elementos: el espacio ó éter (akash), el viento (vayu), el fuego (tej), el agua (jal) y la tierra (pruthvi). El propósito último de ofrecer la luz a las deidades es la gratitud y dicen en Varanasi, que si el Río (la diosa Ganga) refleja la luz ofrecida entonces ha aceptado la gratitud”

Lo primero que se escucha es el tintineo de las pequeñas campanas que están encima de las 5 tarimas en la orilla del río.


Las pequeñas campanas dan comienzo a la acción

A la vez que 5 sacerdotes se ponen en cada tarima mirando al Ganges y empiezan a hacer una especie de danza con 1 incienso en una mano que representa el estado purificado de la mente; y una campana en otra. Uniéndose poco a poco el ruido de tambores y cánticos.

 
Los sacerdotes con el incienso

Luego los 5 hombres cogen una especie de lámparas (la placa de Aarti) en donde debe haber incienso ó algo similar y siguen con sus movimientos a la vez que los cánticos y el ruido de los tambores y la música empieza a cambiar haciéndose más ensordecedora.


¡¡¡Menuda humareda provoco esto!!!

Todo empieza a envolverse de humo de tal manera que cuesta verlos bien, pero entre el público hindú se notaba un fervor religioso increíble, cantando y aplaudiendo.

De repente los 5 sacerdotes vuelven a cambiar de objeto y empiezan a ofrecer los 5 elementos: el primero con tanto humo y la lejanía no lo distingo bien, pero por lo que he leído debe de ser una especie de flor que simboliza a la madre tierra.


Luego vuelven a cambiar por una especie de candelabro, en el que el fuego encendido llama muchísimo la atención, esto representaría al elemento del fuego.

 
Esta parte fue espectacular

Esta parte es bastante especial porque los cánticos son cada vez más altos, y el ruido de tambores y otros instrumentos son más fuertes. Además el ambiente que crea la danza con esos candelabros con llamas en continúo movimiento es alucinante, no podíamos de dejar de mirar con la boca abierta como tontos.
Luego vuelve a cambiar por lo que creo que es una especie de pañuelo que creo que simboliza el agua.


Luego cambian por una especie de abanicos con forma de cola de pavo real que simboliza el aire. Esta parte también es espectacular, aunque con tanto movimiento me recordó un poco al grupo de “loco mía” Mr. Green . Abanico para un lado, luego para otro, dan medio vuelta y vuelven a empezar…


Menudo meneíto le dieron al abanico

Y por último cambian por algo que se parece a una cola blanca de caballo (yak cola) que representa al espacio ó éter, y siguen con sus movimientos agitándolo de un lado a otro.


A todo esto, cada vez que van cambiando de objeto, la música, la percusión de los tambores y los cánticos también lo hacían. 
Por cierto, la letra de estos cánticos también las iban vendiendo, lo digo por si a alguien le pudiera interesar.

En definitiva diré que aunque a la vista de personas que no sean de su religión pueda parecer un espectáculo echo para turistas en lo que realmente no entendemos mucho y estamos más pendientes de hacer fotos. Para ellos creo que resulta algo muy especial porque si les mirabas, veías realmente que lo vivían con un montón de entusiasmo, rezando, haciendo movimientos que no entendía, incluso algunos parecían hasta estar en trance.

 


Mi conclusión de espectáculo se podría resumir en...

Diré que es posible que desde los barcos se pudiese haber visto mejor, ya que, además de poder estar más cerca (supongo que dependiendo del lugar que pille la barca), se puede ver el río como lo van llenando de ofrendas como flores y velas. Lástima, otra vez será.

Por cierto, esta ceremonia se hace todos los días alrededor de las 19h.

Bueno y ahora toca comer decente, que ya llevábamos todo el día picoteando y no puede ser.
Decidimos ir a un restaurante por el man mandir ghat que ya habíamos echado un looking anteriormente. Fuimos a la terraza del Dolphin restaurant. El sitio no estaba mal, quizás muy orientado al turismo y un poco carillo para lo que luego fuimos viendo en India, pero la comida estaba riquísima. 
Cenamos naan de queso, Chicken tandori, queso con champiñones, 2 bananas pancake y 4 refrescos por 970rp.


Además el restaurante es muy chic y muy romántico, con tu velita y todo eso, aunque de vez en cuando se oía gritos de monos que parecían que estaban haciendo una fiesta. 

Desde el restaurante, las vistas sobre el Ganges eran alucinante, con esa luz tenua y las barquitas en la orilla con restos de flores y ofrendas. 

Aunque quizás lo que más destacaba era la humareda que de vez en cuando venía del crematorio. Aunque eso era mejor no pensarlo porque…

Ya con las barriguitas llenas y el corazón contento decidimos dar por concluido el día y dormir decentemente, que mañana nos tendríamos que levantar temprano para el paseo matinal en barca que ya lo habíamos apalabrado con la guesthouse (preferimos así porque salíamos directamente desde donde estábamos, aunque costaba 300rp los dos en vez de 200 que nos decían otros barqueros).

Así que pusimos rumbo hacía nuestra guesthouse, pero…. como estaba al lado del crematorio de Manikarnika, púes al pasar por allí, nos quedamos un poquillo observando el ambiente. La verdad que es ALUCINANTE ver el crematorio en plena noche. 

Fue un poco raro, a esas horas no había ni un turista en esa zona, solo hindúes, vacas, perros, leña y piras de hogueras que con la oscuridad de la noche resaltaban muchísimo. Lo extraño que era todo como muy normal (comparado con los funerales a los que estamos acostumbrados), no había ni una lágrima, suspiros ni nada parecido. 


Crematorio desde la lejanía

Tampoco era una fiesta como las cremaciones que había visto en Bali; simplemente se intercambiaban palabras con silencios y de vez en cuando se oía un chasquido que provenía de las hogueras.

Tras estar poco rato allí, ahora si que tocaba irnos, así que empezamos a subir por el callejón esquivando alguna mierda de vaca y 20000 perros sueltos (que eso de noche es toda una hazaña) y algo me llamo la atención. Al pasar por un grupo de personas, vi a una de las mujeres bastante descompuesta y llorando. Fue algo que se me quedo grabado porque el paso a la muerte ellos se lo toman como algo más natural, y me impactó bastante (aunque a lo mejor lloraba por otra cosa y yo me he hecho una pifia mental).

Ya casi llegando a la guesthouse escuchamos un estruendo?????? y vimos que todo el mundo se apartaba. Pero ¿qué pasa? De repente aparecen como unos 8 ó 9 vacas y toros corriendo en manada a toda leche. QUE PASADA, menudo susto. Me impresiono muchísimo porque pensaban que eran más tranquilas, pero debe ser que a las vacas la noche le confunde jeje Mr. Green 

Por fin llegamos, nos conectamos a Internet para anular el billete de tren y para la camita que ya iba siendo hora. 
Por fin vamos a dormir 7 horas. BIIIIEEEEENNNNNNNNNNNN


LO MEJOR DEL DÍA: UUUUUFFFFFFFF, tanto que no sabría decir. Pasear, pasear, pasear y sentarse en los Ghats observando el ambiente. ME ENCANTO

LO PEOR DEL DÍA: Por decir algo, el incidente con el conductor que nos trajo a Varanasi. 

GASTOS:

- Avión: 110 euros ( todavía me da dolor de cabeza, pero llegar a Varanasi desde Agra o Delhi en los siguientes días era complicado ya que en tren no había ni en sleeper)
- Refresco aeropuerto:50rp
- Metro aeropuerto: 80rp
- Taxi aeropuerto Varanasi-varanasi: 300rp (los dos)
- Scindhia ghesthouse 2 personas: 400rp 
- Refrescos: 25 rp
- Postales y pinturas: 150rp
- Agua: 15rp
- Restaurante Dolphin restaurant: 970rp (los dos)














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